martes, 10 de junio de 2008

¿Cúal fue el origen del Cross?


El Cross es una tradición británica. Esta tradición tiene sus orígenes en la caza de liebres a pie que tan popular era en la Inglaterra del siglo XVIII. El animal era perseguido a la carrera por todo tipo de gentes, ayudadas por perros de caza. Se hacia preferentemente en invierno y poco a poco fue derivando hacia la persecución denominada del "trazador de pistas."

Este tipo de persecución consistia en una persona que iba dejando señales y huellas y a la que perseguían los demás, hasta localizarle y darle alcance. Más tarde se derivó ya de forma clara hacia la simple carrera a pie, sin persecuciones de ningún tipo y con el objetivo, simple y llano, de ganar una carrera a través del campo.

El recorrido tipo de estas carreras inglesas del siglo XIX se componía de tres quintos de pradera, un quinto de tierras de labranza y otro quinto de caminos y senderos. La distancia era de diez millas como máximo es decir, 16.094 metros y de ocho como mínimo, la que viene a equivaler a unos 12.900 metros.

El primer encuentro internacional de que se tiene constancia se celebró en Francia, concretamente de Ville d' Avray a Versalles, y enfrentó una selección francesa con una inglesa. Se puntuó a ocho hombres por equipo y el correctivo sufrido por los galos fue espectacular, ya que los ocho atletas ingleses se clasificaron en los ocho primeros lugares. Era el 20 de marzo de 1898.

domingo, 8 de junio de 2008

Correr, simplemente correr.


Pasa el tiempo, y de que manera. Uno se da cuenta cuando tocan esos dias donde el cansancio asoma y la recuperación se hace esquiva. En esos momentos uno recuerda, desea, añora esos años en donde estas situaciones se convertían en pasajeras. Un cansancio que llega a derrotar tu ánimo y tras algunas semanas de entrenamientos, métodos y planificaciones te pone los pies en la tierra y te recuerda tu verdadera realidad.

Por suerte existen algunos aliados, la vocación, el deseo, la constancia de no perecer ante las fauces demoledoras del tiempo y uno se recupera, y vuelve a buscar ese punto de forma que le permita volver a ser lo que fue, aunque solo sea en parte. Buscas una nueva carrera, un nuevo reto, lo encuentras y pones tu mirada fijo en el.

Uno aprende a olvidar las derrotas, sobre todo aquellas que tratan de tirarte a la cuneta, derrapas, pero tomas pronto la dirección correcta, eso si, la lección siempre se aprende y sabes que con el tiempo tu esfuerzo deberá ser mayor, y quizá ese sea el verdadero desafio. Te mezclas con aquellos antiguos aires, tus paisajes de siempre, tratas de no abandonar su visión aunque para ello debas descartar los cambios que, inexorablemente, el tiempo añade y sigues en la brecha.

Empiezas a pensar cuanto podrá durar, e incluso, buscas cómplices que te descubran la respuesta a tu pregunta. Pero lo cierto es que dicha respuesta se encuentra detrás de cada una de tus zancadas, detrás de esa molestia que te avisa como una conciencia omnipresente y por ello uno asume que todo seguirá igual en lo fundamental, en aquello que durante toda tu vida te ha empujado a recorrer kilómetros, correr, simplemente correr.

miércoles, 4 de junio de 2008

¿Cómo evolucionó la mujer en el atletismo?


Hubo, eso sí, una participación simbólica a partir de los Juegos de París 1900. El debut es en los Juegos de Ámsterdam 1928. Con tan solo cinco pruebas y gran polémica. Tras el discurso de despedida del Barón de Coubertin quedo como herencia una frase que un siglo más tarde sigue teniendo excesivos defensores: "Para ellas la gracia, el hogar y los hijos, Reservemos para los hombres la competición deportiva".

De las veinticinco participantes en la carrera de 800 m. varias hubieron de retirarse agotadas y algunas llegaron en lamentable estado y fueron auxiliadas por los servicios médicos. Ello animó el debate sobre la conveniencia de su participación en los Juegos. En el intervino hasta el Papa Pío XI. La conclusión fue que las mujeres no debieran de realizar carreras superiores a los 200 m. Y ello fue así hasta 1960, en Roma.

La primera campeona olímpica fue la norteamericana Elizabeth Robinson, que ganó los 100 m. en 12"2, sus dos compañeras hicieron el mismo tiempo. Empezaba un largo camino. La supresión temporal de los 800 m. fue compensada, en 1932, con dos pruebas más, los 80 vallas y el lanzamiento de jabalina. La incorporación sucesiva de pruebas fue muy lenta, dos o tres pruebas cada 20 años. En los Juegos de Los Ángeles 1984, el programa femenino dispone de todas las distancias en carreras tras la incorporación de las pruebas de 400 vallas y Maratón. En Sydney 2000, se estrenan los saltos con Pértiga y Triple y el lanzamiento de Martillo, supone la llegada a la paridad en el programa olímpico. Con estos tres se celebran los mismos ocho concursos que en el programa masculino. Resta la incorporación al Programa Olímpico de los 3.000 m. Obstáculos, prueba que lleva celebrándose varios años en Torneos de menos nivel hasta que en los próximos juegos Olímpicos se incorpore como prueba oficial. En ese momento se habrá llegado a cubrir todo el programa para ambos géneros.