jueves, 9 de febrero de 2012

Deporte y burocracia.


He de volver a dedicar unas líneas a la incomprensible relación que tiene la administración con el deporte en general y aún más con con el deporte a pequeña escala. Es cierto, que existe un vacío legal amparado por la incompleta ley del deporte actual; que plantea una serie de dudas a los clubes modestos en cuanto a su organización, gestión y financiación.

Desde los procesos de creación y fundación de un club elemental o básico, hasta las posteriores relaciones que se puedan mantener con la administración. Todo ello, es una maraña de papeleos y leyes mal interpretadas, que lo único que consiguen, es obstaculizar el deporte base y por lo tanto, el desarrollo del deporte en un futuro. La simple iniciativa de llevar a cabo un proyecto deportivo, en donde el motor se basa en la enseñanza de una especialidad, es suficiente para toparse, tarde o temprano, con los impedimentos que la administración actual pone para llevar a buen puerto cualquier finalidad de esta índole.

El deporte nunca ha entendido de burocracias tediosas, es más, en muchos casos da la sensación que el objetivo real es la desmotivación de aquellos técnicos y emprendedores en este campo que solo buscan el desarrollo de un deporte de base. Mientras toda la arquitectura deportiva, desde los cimientos hasta los tejados, este dirigida por personas incapaces de comprender el deporte en su sentido más puro, mientras se trate de buscar un beneficio, más allá de lo plausible y mientras se trate de organizar todas las entidades deportivas como un hecho mercantil cotidiano, la cuestión esta muy complicada.

Últimamente la acotación "sin ánimo de lucro" es una acotación bastante denostada y cada vez más carente de sentido y significación, simplemente, no todo lo que se realiza en este mundo lleva ese ánimo supuesto "sin ánimo de lucro" y sin embargo, así se define. Es evidente que para que dicha definición tenga un sentido, se debe dar un apoyo más accesible y sencillo desde los sitios de poder y restringir de una forma más correcta donde empieza y acaba la línea del hecho lucrativo. No podemos tratar de cierta manera a aquellas asociaciones y clubes que "sobreviven" por la aportación de familias que quieren que sus hijos se formen, también, en el aspecto físico.

Esa "cierta manera" es una manera, y una que conlleva consigo ciertos tintes mercantilistas malintencionados, que en la mayoría de los casos, no coinciden con la realidad. Cuando a pesar de los razonamientos y argumentos que se dan, son desechados en una actitud falta de criterio y de diálogo, sólo queda el derecho al pataleo, un pataleo, a veces silencioso, a veces más ruidoso, pero pataleo a fin de cuentas. Nos queda seguir luchando por el deporte que amamos y pensar que lo mejor aún esta por llegar.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Desde fuera de la barrera.


Un año más, nuestro club DROMOS, organizó la CARRERA POPULAR DE NAVIDAD en nuestra localidad SAN MARTÍN DE LA VEGA, pero esta vez tenía un significado especial. Un significado especial, ya que, nuestro club, era el responsable, en un 90%, de la organización del evento con las consecuencias, ya sean buenas o malas que todo esto conlleva.

Durante algo mas de dos meses se fue preparando la carrera como el evento más importante para nuestro humilde club y de hecho así es y así debemos reconocerlo. Sin embargo, una vez pasados los nervios y la resaca, es menester realizar una reflexión desde un punto de vista interior, desde fuera de la barrera, desde los ojos del implicado directamente. Y como presidente y responsable de muchas de las acciones del club DROMOS, me veo en la obligación moral de elaborar dicha crónica.

Son muchos los que han aportado su granito de arena para que todo llegara a buen puerto, desde los propios chavales del club, hasta yo mismo. Indudablemente hubo errores, pero nada que no tenga remedio para ediciones posteriores.

Es posible que muchos no entiendan la filosofía que quiero plasmar en nuestro club y como consecuencia, el objeto y fin al que quiero llevar esta ya tradicional carrera. Durante todos mis años de práctica del atletismo ya sea como atleta o como entrenador han sido muchas las ilusiones frustradas y muchas otras las logradas, pero en el fondo, todas, absolutamente todas, siempre acaban enseñándote alguna lección nueva.

Esas lecciones suelen tener, casi siempre, una moraleja constructiva sobre la condición humana, ya que entiendo que cualquier experiencia, por mala que esta pueda ser, debe originar algo constructivo para la vida. Esw cierto que en mi vida el atletismo es como un segundo padre, un hermano que nunca tuve y en definitiva un compañero que ha estado conmigo durante la vida que ya he podido disfrutar, y a veces, esa circunstancia me hace ser algo objetivo. Pero todo lo que aquí voy a relatar me sale, sinceramente, del sentimiento espontáneo. Actúo, así, de portavoz de todos mis compañeros, de aquellos que durante una mañana de diciembre, estuvieron al pie del cañón para que todo saliera perfecto.

Mucho se habla, desde hace bastantes años del deporte popular y concretamente del atletismo popular. Partamos de una base técnica: el atletismo popular no existe. Si como atletismo entendemos una serie de disciplinas que forman toda su uniformidad, algo falta en ese teórico atletismo popular. Digamos, por tanto, desde ahora, carreras populares. Pues bien, el hecho de que una carrera tenga esta definición no significa que no se tenga que pagar un precio por realizar dicha actividad. Aun existiendo patrocinadores, siempre los gastos que todo esto conlleva son bastante cuantiosos y eso es, lo que el participante habitual de estas carreras no llega a comprender.

¿Un negocio?, es posible que en algunos casos, pruebas ya muy consolidadas esto sea cierto, pero en carreras con un numero de participantes pequeño, humildes y que son organizadas por clubs también humildes, el negocio no es rentable. Se que con lo que voy a decir alguno puede molestarse, pido disculpas de antemano pero no es mi intención causar revuelo. Cada corredor, en cada carrera, cuesta aproximadamente, el 80% de la inscripción que se paga: Permisos municipales, sistemas de cronometraje, camisetas, bolsas del corredor, avituallamiento, seguros de accidentes, publicidad del evento, etc, todo esto tiene un coste y a veces se pide a la organización una serie de servicios que no corresponden con lo que se ha pagado o se aporta en la carrera. Algo popular debe estar al alcance de todos, cierto, pero esa cercanía no implica una gratuidad, que muchas veces, lleva a ofrecer una calidad, de la cual, los propios participante o usuarios llegan a quejarse. Paradoja, queremos que se haga realidad lo bueno, bonito y barato por el mero hecho de ser popular y no aportar nada para conseguirlo.

Queremos que se nos corte el tráfico durante una mañana pero no queremos pagar, queremos una camiseta técnica de una calidad y estampación perfecta pero no queremos pagar, queremos trofeos rozando la profesionalidad pero no queremos pagar, queremos tener servicios de ambulancia disponibles pero no queremos pagar, queremos dorsales personalizados y un cronometraje de campeonato pero no queremos pagar, queremos homologar nuestras marcas pero no queremos pagar, exigimos un circuito seguro pero no queremos pagar, etc. En definitiva, una de las características de estas carreras populares, es que todo esto se consigue a precios ridículos, precios y costes que algunas federaciones ya quisieran para ellas a la hora de organizar eventos deportivos. LA CERCANÍA DEL DEPORTE AL PUEBLO, DE UN DEPORTE DE COMPETICIÓN ANTAÑO ALEJADO.

He podido oír, infinidad de veces, comentarios criticando la participación de atletas semiprofesionales en estas carreras, reflexionemos. Esto es popular ¿no?, pues creo que se debe dar cabida a todo tipo y perfil de corredor, esa es la filosofía oculta, nadie, absolutamente nadie, puede prohibirme la participación junto a atletas de todos los niveles, un ejemplo de multiculturalismo y pluralidad, algo que el atleta popular, en algunos casos, no suele respetar. Gracias a la participacion de estos atletas la carrera puede alcanzar un prestigio que la derivara en mayor participación, mayores ingresos y mayores y mejores servicios por el mismo precio, egoistamente pensando, al atleta popular le conviene esta circunstancia.

Debo advertir que el termino atleta popular me parece bastante extraño, para mi existe el atleta sin mas, el que lucha por superar una determinada meta u objetivo, nada mas.

Un año mas he debido enfadarme un poco, enfadarme con aquellos que piensan que pueden aprovechar todo el montaje que se realiza para correr a sus anchas utilizando muchos de los servicios que otros han ayudado a conseguir. Me refiero a todos aquellos que corren sin dorsal. La calle es de todos argumentan, si, es de de todos, pero ese día hay gente como tu, amigo sin dorsal, que ha pagado un cantidad ínfima que de seguro tu te gastaras después en cualquier cosa efímera, en tener la calle para ellos. Si quieres correr tienes 364 días para hacerlo. Además de no ser consciente del problema que puedes causar a la organización si te ocurre cualquier accidente. Lo curioso del asunto es que sois conscientes de vuestro error e intentáis evadir la vigilancia de los voluntarios, con una picardía castellana y española digna de lazarillo. Siento y vivo este deporte hasta la médula pero no puedo aprobar vuestra simple visión a este respecto, lo siento.

Otro elemento para tirar de las orejas son aquellos que se insertan en el grupo de corredores a lomos de un vehículo a pedales, señores, eso puede ser peligroso, luego vosotros, sois los mismos, que os quejáis cuando un corredor invade vuestros carriles bici. Por favor, esta en juego la integridad física del corredor. Sed respetuosos es lo mínimo que se puede pedir.

Por cierto, señora, entiendo su urgencia para pasar hacia el otro lado de la calle pero eso no la da permiso para agredir de forma vocal y casi física a uno de nuestros compañeros, para eso existen los voluntarios, la policía y protección civil que la ayudaran en todo lo necesario.

Ah ¡¡ he de recordarles a algunos que aquello que vieron realizar a dos chicas de nuestro club se llama marcha, marcha atlética, se que la ignorancia produce sonrisas absurdas, pero quizá ellas tengan mucha mas madurez deportiva en todo su pequeño cuerpo que vosotros en vuestra pequeña cabeza. Aunque os disculpa que la culpa no es vuestra.

Se que hubo errores, lógicamente, también aciertos, lógicamente, pero todos absolutamente todos pusimos lo mejor de nuestra parte.

Fran por su inestimable y valiosa ayuda como speaker y gestión de intendencia, Emy, a la que el club le estará agradecido durante mucho tiempo por su esfuerzo e interés en que esto sea un sueño hecho realidad, Cristina que con su diplomacia y saber protocolario supo controlar mis arranques, Curro y Lorena, que aportaron la tecnología para que todo se solucionara lo mejor posible, toda la Policía Local, que al final fueron una pieza clave, como siempre, Protección civil que no nos dejo en la estacada, Raúl por sus aportaciones, el ya sabe cuales, Mark que organizo los cruces y voluntarios con exactitud, Carlos que dejo por un día apartadas sus obligaciones para estar con nosotros y ayudarme en el circuito, Daniel, chico un año mas salimos con buen pie, Alexis y Begoña, que gestionaron los dorsales, chips y bolsas muy inteligentemente, Eugenia, Maria del Mar, Juan Ramón, Alfonso, Gema, Tomas, Adrian , Aida (por cierto, ya te has ganado el aprobado), juanPe, Raquel, etc.

A todos los chavales del DROMOS, gracias por lealtad que me mostráis, solo espero aportaros algo en vuestras nacientes vidas y que este viaje atlético os dure para toda la vida, no os arrepentiréis.

Sois muchos, y sinceramente, espero que a pesar de pequeñas diferencias que son normales entre amores encontrados, nuestra familia atletica consiga ser un referente por estas tierras.

Un abrazo a todos y hasta el 16 de Diciembre del 2012.

martes, 16 de agosto de 2011

En recuerdo a mi padre.

Hace mas de un mes que aconteció un cambio en mi vida personal, el fallecimiento de mi padre. Un pertinaz cancer de pulmón se lo llevo por delante, aunque tuvo la diplomacia de dejarle despedirse de una forma decente. El sabia que se moría, me lo dijo unos días antes.

La herida que queda es algo que no se cura por completo, aunque dicen que el tiempo todo lo cura, hay cosas que ni el tiempo puede tapar por completo.

Mi padre era de esas personas que no supo aprovechar la vida en los últimos años, tal vez el cancer, tal vez la sensación de abatimiento por ver su propia decadencia. Lo cierto es que en una mañana de julio se marcho tranquilamente, sosegadamente, por efecto de una morfina que le administraron con mi consentimiento. No sufrió, y ya le valió, pues ya lo hizo en muchos momentos de su vida.

Nunca consiguió que jugara al baloncesto, deporte del cual fue un gran aficionado, aunque ultimamente hubiera perdido el interés, perdoname papa, pero lo mio fue correr, siempre ha sido correr, a ninguna parte, solamente por el hecho de correr. ¿Cobarde?, no lo creo, si alguna vez oiste esa frase de los que, como yo, gastan kilómetros día a día, no la creas, es falsa, siempre ha sido falsa.

Ya es hora de adaptar la vida a esta situación, un mes después, el olvido no debe hacerse callo, pero tampoco debe pasar inadvertido. No voy a cuestionar si la muerte tiene o no algún sentido, supongo, que es un hecho natural, propio de la evolución del mundo. El mundo debe renovarse, y para ello, hay que hacer sitio, aunque suene algo duro.

No se si volveré a competir de forma inmediata, de hecho, estoy preparando mi cuerpo de nuevo para ello, 5 kilos de rebaja y algo de perfilamiento muscular están volviendo a darme algo de fuerzas para afrontar algún reto, aun no se cual será. De momento, y con algunos recuerdos presentes, sigo realizando acondicionamiento general. Espero, en un plazo no muy lejano poder ofrecer a la memoria de mi padre, alguna carrera digna de su recuerdo. Por el momento, hoy 6 km, iniciando a 4´30 el kilómetro y acabando a 3´30 en el último, pesas, piscina y un buen plato de acelgas y pollo han completado uno de los entrenos en estos tiempos que corren por mi vida.

Supongo que el Corredor Veterano a vuelto.

Fuerza y Honor.