domingo, 22 de julio de 2012

Y llego Londres.

Ya estamos de nuevo a las puertas de unos Juegos Olímpicos, que no Olimpiadas, los medios de información se llenaran de líneas, imágenes y sonidos procedentes de Londres y en apenas algo mas de un mes todo quedará en silencio. Comenzará una nueva Olimpiada y una renovación de ilusiones para muchos y de nuevas oportunidades para otros pero sobre todo de trabajo.

La prensa se ocupará de aquellos deportes que no han tenido importancia a lo largo de cuatro años, y en algunos casos, se aprovechará la ocasión, para poner un poco más de leña al fuego, olvidando el espíritu real que mueve a la mayoría de los deportistas. Comentarios, leyendas urbanas y no urbanas, cotilleos de la villa, etc.

Se avecinan unos Juegos pasados por agua, es Londres, que podíamos esperar. Aún así cada uno de los deportistas que acuden a la cita, la gran mayoría,  lo hacen con el convencimiento que, quizá, sea la única oportunidad que tienen en su vida de juntarse con el Olimpo, otros, sin embargo, optarán por preservar su futuro financiero.

Se realizarán pronósticos basados en la cantidad de medallas y del color del metal de las mismas, y la historia recordará, en mayor o menor grado solo a tres. Pero lo importante no es la gloria olímpica, aunque de ello se trate, lo importante es preservar, de alguna manera, un espíritu milenario, un espíritu que en los últimos años esta siendo amenazado por muchos flancos.

Se habla de casos de dopaje, se habla de retiradas a última hora, se habla  de genios y figuras, se intenta establecer un ambiente que capte la atención de muchos "ciudadanos".

Personalmente me gustaría llamar la atención de aquellos cuya máxima, es "Men sana in Corpore Sepulcro". Si escasos lectores de este humilde blog, habéis leído bien, algunos estiman, por no decir que confirman, que el deporte embrutece la mente, que ambas cuestiones son incompatibles y deforma aquella máxima que los padres de nuestro actual occidente pusieron como regla de la vida sabia. Como se equivocan, al igual que cuidamos el contenido se debe cuidar el continente, y los Juegos Olímpicos son una herencia cultural innegable.

Muchos atletas que acudirán a estos juegos, son estudiantes, ingenieros, periodistas, etc. Personas que cultivan su mente al igual que su cuerpo, ya que son conscientes, por suerte, que aún hoy en día, la inmensa mayoría de los deportes, salvo aquellos que producen un beneficio económico a terceros, les ofrecen un futuro a corte y medio plazo. Vivir del deporte es algo que exige vocación, valentía y grandes dosis de aventura.

Por eso en estos Juegos Olímpicos abrogaría por una racionalización de su espíritu, una concepción académica, platónica, aristotélica, una actitud que trajera consigo la recuperación de aquel concepto de la antigua Palestra, donde muchos jóvenes se educaban en muchos aspectos de la vida, algo que por lo visto, nuestro sistema educativo actual ha olvidado por completo. Aunque, es muy probable que este sistema educativo solo refleje las verdaderas carencias de nuestra sociedad actual, donde lo importante es ganar no saber, lo importante es tener, no valorar, donde lo importante es aparentar no ser.

Es por lo que me temo, y gracias a los de siempre, que estos Juegos volverán a ser un espectáculo más con falta de la esencia profunda, una esencia que hace muchos años que esta perdida, aunque confío que la razón y la poca inteligencia humana que queda la recupere.

viernes, 29 de junio de 2012

Esas bocas que no callan.

Estamos al inicio de un Europeo de atletismo, un europeo que coincide en el tiempo con la Eurocopa de futbol y lógicamente, la inmensa mayoría de los españoles estan pendientes de la afamada "roja", parece algo lógico. Sin embargo, y a pesar de la medalla de oro obtenida por Ruth, siento una gran tristeza. Ya no por la mucha o poca atención que se pueda prestar a un acontecimiento deportivo ajeno al todopoderoso futbol, sino simplemente, por el desagradable caracter español.

Hoy parecía ser el día, un día, donde nuestro atletismo podía haber conquistado, al menos, dos medallas y alguna que otra más a la vista. Pero el destino se ha vuelto en contra de nuestra Marta Domínguez y un mal paso fortuito en un obstáculo la ha dejado en una incognita para Londres. Es la mala suerte que rodea a cualquier deportista, una mala suerte que a veces y por conveniencia se interpreta de según que manera. He leído algunos comentarios de la página del marca (www.marca.es) al respecto de esta circunstancia y me ha dado mucha tristeza. El españolito de a pie, sigue denostando lo suyo, sigue criticando y vejando todo aquello que no conoce y que tampoco le interesa conocer.

La justicia española, buena o mala, dejo cerrado el asunto de Marta y parece ser que algunos pretenden buscar, en la lesión de nuestra atleta, un deseo oculto, un plan concebido para esquivar la competición. Contra Jesús España he podido también leer ciertos comentario bastante desacertados y lo que me molesta no es el comentario en si, sino más bien, la libertad de comentar sin conocer a priori de lo que se comenta. Nadie se ocupa del atletismo, excepto para sacar los pies del tiesto y plantear argumentos absurdos y mal intencionados. No se perdona un error en la competición, pero eso si, si nuestra amada "roja" gana un partido al filo de los penaltis, cuando en teoría son los mejores del mundo e iban a ganar de calle, debemos todos arrodillarnos ante la evidencia de su superioridad.

Voy a ser hiriente dialecticamente yo también. Estan en la final de milagro. Si nuestra selección de futbol es tan superior, ¿porque llegar a los penaltis?. ¿Verdad que esto suena a ignorancia más profunda? Alguien, y con razón, podría tacharme de una falta de conocimiento total del futbol. Pues exactamente ocurre lo mismo cuando se realizan comentarios tan inoportunos como los que he podido leer esta noche sobre la actuación de nuestro Jesús España y sobre la desafortunbada lesión de Marta.

Puedo asegurar que absolutamente ningún deportista desperdicia una preparación de meses o años, simplemente por razones vanales. Marta es inocente, según los tribunales, según la constitución y según todas aquellas pruebas que no han demostrado nada, al menos yo no me atrevería a lanzar juicios de valor sin tener las cosas claras y estoy seguro que todos estos juntalineas que comentan amparándose en el anonimato de un apodo cibernético carecen, casi en la totalidad, de esos juicios de valor. Nos quejamos de las críticas realizadas en los guiñoles franceses contra nuestro deporte, y luego, nosotros mismos damos argumentos para seguir con dicha burla.

Nadie va a negar que la selección de futbol es la actual campeona del Mundo y de Europa, pero han sido necesarios 80 años de historia de este deporte para que nuestro pais consiga un titulo a nivel mundial, mientras, el balonmano, futbol sala, esgrima, atletismo, hockey, etc, llevan cosechando éxitos mucho más tiempo y nadie, en este pais, absolutamente nadie, se ha bañado en una fuente para celebrarlo. Es más dudo que mucha gente este informada de ello. Ellos también son un orgullo para nuestro deporte, y sin embargo, parece ser, que ellos deben cumplir siempre, no se permiten errores y nuestra "roja" se le puede permitir ganar una semifinal en los penaltis. Si son tan superiores, sin son la mejor selección del mundo, como eso dicen sus títulos, las prorrogas y los penaltis son innecesarios.

Cierto, no tengo razón. ¿A que duelen los comentarios ignorantes y gratuitos? Solo me gustaria que este país tuviera un poco de respeto por aquello que no conoce y se limitara a dar su opinion, sin buscar segundas intenciones, salvo que se demostrara que existen. Yo por mi parte, espero que se vuelva a conseguir el triunfo en la Eurocopa de futbol y que no se sobrevaloren los éxitos de unos y se engrandezcan los errores o fracasos de otros. Este deporte es nuestro y si la propia gente no se encarga de cuidarlo y defenderlo mal argumento estamos dando a nuestros gobernantes y sobre todo fuera de nuestras fronteras.

Por cierto, Enhorabuena Ruth, ánimo Marta, ánimo Jesús, nos veremos por esos caminos de la comarca.

lunes, 23 de abril de 2012

¿Quieres entrenar? Reflexiona.


En el día a día de mi labor como entrenador son muchos los chicos y chicas que se me acercan con la intención de iniciar un entrenamiento, incluso, yo mismo, si detecto algún valor con posibilidades, le propongo iniciar un trabajo de formación a largo plazo, en donde ellos son libres de elegir la práctica del atletismo con fines competitivos o lúdicos.

No obstante es en aquellos, que aceptan un compromiso de trabajo en el deporte, en los que quiero centrar mis líneas en esta ocasión. En la mayoría de las ocasiones no se piensa con detenimiento en las implicaciones del binomio atleta y entrenador y a veces el trabajo se desperdicia con las desilusiones que todo ello acompaña. Bien por unos objetivos demasiado poco realistas, o bien por una visión equivocada del nuevo atleta y por una fuerza de voluntad y constancia poco educada, son muchos los abandonos tempranos.

Pero quizá todo esto lo explique mejor un texto clásico, concretamente del filósofo estoico Épicteto.

"En todo lo que haces piensa en los preparativos necesarios, piensa en loas consecuencias, después ponte a la obra. ¿Quieres por ejemplo vencer en los Juegos Olimpicos? Por supuesto también yo lo querría, lo aseguro, porque es una cosa hermosa. Pero reflexiona en el entrenamiento previo y en las consecuencias. Deberás someterte a una disciplina severa, comer según una prescripción, renunciar a los placeres gastronómicos, deberás entrenarte bajo órdenes y a la hora prescrita, ya haga calor o frío, ni vino, cuando tengas ganas: en resumen tendrás que someterte a tu maestro como a un medico.

A continuación, será la prueba misma. Puedes dislocarte un brazo, torcerte un pie, tragarte una porción buena de polvo, con frecuencia recibir golpes y a fin de cuentas incluso ser vencido.

Pese a todo esto y si aún tienes ganas, pues bien ¡adelante! De otro modo, te parecerás a los niños que hoy luchan juntos, y mañana juegan a los soldados, tan pronto soplan en sus trompetas, como hacen teatro. Lo mismo te ocurrirá: hoy luchador, mañana gladiador, pasado mañana orador, finalmente filósofo, sin ser nunca nada a fondo. Como un mono, imitas todo lo que ves: hoy esto te gusta, mañana eso. Te has puesto a la obra sin reflexionar, no has considerado el asunto bajo todos estos aspectos.

Puedes ser un luchador, un atleta: ¡bien! mira tus brazos y tus muslos, examina tus caderas. Porque todo el mundo no es bueno para todo. ¿Piensa ahora que, filósofo, podrás, como antes, beber y comer lo que te gusta, seguir tus gustos y lo que no te gusta? deberás privarte de sueño, dejar tu familia, dejar al primer tunante reírse de ti."

Todos tenemos en nuestros pensamientos nuevas empresas por iniciar, o al menos una intención de intentarlo, antes, deberíamos reflexionar sobre lo que debemos emplear de nuestra vida para conseguirlo, sobre todo cuando el trabajo de otras personas puede estar implicado. El entrenamiento atlético, cuando se marca un fin, una meta nercesita una dedicación, una constancia, un sacrificio, muchas decepciones antes del triunfo, si es que este llega, y muchas veces, en estos tiempos que corren, se deja de lado, el trabajo estoíco.

Nuestros jóvenes estan algo desorientados en esta faceta, quizá sería bueno emplear algún tiempo en las escuelas e institutos a la filosofía estoica aunque solo sea por inculcar algo de la fuerza del pasado.