miércoles, 4 de junio de 2008

¿Cómo evolucionó la mujer en el atletismo?


Hubo, eso sí, una participación simbólica a partir de los Juegos de París 1900. El debut es en los Juegos de Ámsterdam 1928. Con tan solo cinco pruebas y gran polémica. Tras el discurso de despedida del Barón de Coubertin quedo como herencia una frase que un siglo más tarde sigue teniendo excesivos defensores: "Para ellas la gracia, el hogar y los hijos, Reservemos para los hombres la competición deportiva".

De las veinticinco participantes en la carrera de 800 m. varias hubieron de retirarse agotadas y algunas llegaron en lamentable estado y fueron auxiliadas por los servicios médicos. Ello animó el debate sobre la conveniencia de su participación en los Juegos. En el intervino hasta el Papa Pío XI. La conclusión fue que las mujeres no debieran de realizar carreras superiores a los 200 m. Y ello fue así hasta 1960, en Roma.

La primera campeona olímpica fue la norteamericana Elizabeth Robinson, que ganó los 100 m. en 12"2, sus dos compañeras hicieron el mismo tiempo. Empezaba un largo camino. La supresión temporal de los 800 m. fue compensada, en 1932, con dos pruebas más, los 80 vallas y el lanzamiento de jabalina. La incorporación sucesiva de pruebas fue muy lenta, dos o tres pruebas cada 20 años. En los Juegos de Los Ángeles 1984, el programa femenino dispone de todas las distancias en carreras tras la incorporación de las pruebas de 400 vallas y Maratón. En Sydney 2000, se estrenan los saltos con Pértiga y Triple y el lanzamiento de Martillo, supone la llegada a la paridad en el programa olímpico. Con estos tres se celebran los mismos ocho concursos que en el programa masculino. Resta la incorporación al Programa Olímpico de los 3.000 m. Obstáculos, prueba que lleva celebrándose varios años en Torneos de menos nivel hasta que en los próximos juegos Olímpicos se incorpore como prueba oficial. En ese momento se habrá llegado a cubrir todo el programa para ambos géneros.

1 comentario:

alicia dijo...

Ole ole las mujeres. Menos mal que los tiempos.... ¿han cambiado?